DISTANCIA
Esta
noche pálida,
cual diluvio marchito
de tu negra ausencia.
Sentado frente al computador
desgastado y mudo.
Necesito hablarte
hoy más que siempre,
y contemplarte
Divina, Sabia;
en la pantalla multicolor
de mis recuerdos.
cual diluvio marchito
de tu negra ausencia.
Sentado frente al computador
desgastado y mudo.
Necesito hablarte
hoy más que siempre,
y contemplarte
Divina, Sabia;
en la pantalla multicolor
de mis recuerdos.
Repentina
huella nubla mi rostro
Musa mía.
Si te nombro
en cada espacio desolado de mi alcoba.
En cada esquina vacía sin tormenta.
En cada sueño.
Necesito contarte
muy al oído.
Susurrarte
que después de tantos eneros que han pasado
aún te extraño,
como en las frescas alboradas
de nuestro romance.
Allá por los años.
Musa mía.
Si te nombro
en cada espacio desolado de mi alcoba.
En cada esquina vacía sin tormenta.
En cada sueño.
Necesito contarte
muy al oído.
Susurrarte
que después de tantos eneros que han pasado
aún te extraño,
como en las frescas alboradas
de nuestro romance.
Allá por los años.
Necesito
saber de ti
en esta noche muda
en que el viento ya no sopla.
Si la vida te regaló
el bien huraño y malgastado
de olvidarme sin esmero.
Y te marchaste
sola…sola.
Como si el agua no volviera
a verter cantando el mismo río
muchas veces.
Como si las niñas de tus ojos no me amasen.
Adivinando tu foto
en el monitor helado de enfrente,
y la honda pesadilla no cesara
en el agreste camino
de estos tiempos.
en esta noche muda
en que el viento ya no sopla.
Si la vida te regaló
el bien huraño y malgastado
de olvidarme sin esmero.
Y te marchaste
sola…sola.
Como si el agua no volviera
a verter cantando el mismo río
muchas veces.
Como si las niñas de tus ojos no me amasen.
Adivinando tu foto
en el monitor helado de enfrente,
y la honda pesadilla no cesara
en el agreste camino
de estos tiempos.